![]() |
![]() |
|
|||||||||
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|||
| |
|
||||||||||
| |
|
|
|||||||||
| |
|
||||||||||
| |
|
|
|||||||||
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
B O L E T Í N I N F O R M A T I V O. |
| Adictos
e indigentes venden piezas de bronce en ¢1.000.
Sociedad y Servicios. Vanessa Loaiza N.
|
![]() Hace tres semanas, el AyA reconectó sin medidor este servicio de agua potable en Llorente de Tibás, pues no hay aparatos. Jorge Castillo. |
Ladrones
y drogadictos dejan sin medidor de agua potable a 6.000 familias cada
año. Esas personas aprovechan la escasa protección sobre
los aparatos para robarlos y venderlos en el mercado negro.
Según
el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), los
vándalos entregan cada pieza de bronce robada a topadores o fundidoras
a cambio de ¢500 o ¢1.000, dinero que apenas les alcanza para
adquirir una o dos piedras de crack. Las zonas donde se reportan más robos son Tibás, La Uruca y algunos barrios del sur de San José como Cristo Rey, los Hatillos, Cuba y Sagrada Familia. Desprotegidos. Roosevelt Alvarado, gerente de servicio al cliente del AyA, reconoció ayer que los medidores apenas están cubiertos por una tapa de hierro que se puede levantar con una varilla o con un destornillador torcido. Solo en junio pasado el departamento de mantenimiento de hidrómetros reportó 400 denuncias por sustracción. Tal avalancha de robos provocó un desabastecimiento de medidores en el AyA, lo cual obligó a la institución a reconectar el servicio con tubos de PVC y sin hidrómetros, mientras llegan más aparatos al país. La institución compró a principios de este año 170.000 medidores de bronce para nuevas conexiones y para sustituir equipos dañados. Pero los aparatos no ingresaron en una sola entrega. Alvarado aceptó que en este momento no hay hidrómetros disponibles y que se está a la espera de que ingrese un lote de aparatos en los próximos días. Tal carencia afecta a usuarios como Gerardo Curling, de Llorente de Tibás, quien hace tres semanas sufrió el robo de su medidor. “Vinieron a conectarme la tubería dos días después, pero sin medidor, porque no hay medidores y ya tengo 22 días esperando”, se quejó. AyA garantizó que ya levantó un listado para empezar a colocar aparatos nuevos en las viviendas de los afectados. No obstante, no pudo precisar cuándo arrancarán las reconexiones. Poco control. Roosevelt Alvarado aseguró que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) está trabajando con el AyA para detener a los responsables del robo de medidores. No obstante, dijo, los resultados no han sido satisfactorios. Según el funcionario, la Policía detiene a los ladrones, pero aún no captura a los topadores o a los dueños de fundidoras que aceptan equipos de bronce robados. “Cada 15 días nosotros presentamos una lista de denuncias ante el OIJ, pero no hemos visto resultados; los robos siguen igual”, se lamentó Víctor Vargas, jefe de mantenimiento del AyA. Al parecer, quienes venden los medidores, también están robándose las tapas de hierro fundido del alcantarillado pluvial, según confirmaron los municipios de Tibás, Moravia y Montes de Oca. El alcalde de Tibás, Jorge Salas, declaró que están estudiando colocar rejillas de plástico duro, material que no es atractivo para los ladrones. Las actuales tapas de hierro valen ¢10.000, pero los vándalos las comercializan en fundidoras a ¢1.000 cada una. |
![]() Créditos: www.nacion.com del 18 de julio del 2007. Periodista: Vanessa Loaiza N. vloaiza@nacion.com |
Medidores
plásticos.
20.000 disponibles. Acueductos y Alcantarillados adquirió 20.000 medidores de plástico que no tienen componentes de bronce para desestimular el robo de estos aparatos. Sin embargo, los nuevos equipos son más grandes que los hidrómetros de bronce y no caben en las cajas de protección que instaló el AyA a 500.000 abonados en todo el país. Por esta razón,
el AyA colocará estos medidores plásticos solo en residenciales
nuevos, donde se puedan construir cajas de seguridad de cemento que se
adapten a las dimensiones de los nuevos hidrómetros. |